Las niñas y adolescentes en América Latina y el Caribe nacen, viven y se desarrollan en circunstancias
particulares por el entrecruzamiento de dos factores que se potencian: el ser mujeres y menores de edad.
La experiencia de ser niña o adolescente se encuentra entonces condicionada por sistemas de
discriminación y exclusión vigentes en nuestras sociedades que es importante develar de modo de adoptar
políticas públicas que conduzcan a asegurarles sus derechos de infancia y vivir en condiciones de igualdad
con los varones de su mismo grupo etáreo, pudiendo ambos transitar hacia la adultez de manera integral,
creativa y participativa, tal como lo propone la Convención de los Derechos del Niño (ONU, 1989) y la
Plataforma de Acción de Beijing (ONU, 1995).
El presente estudio entrega un panorama sobre las desigualdades que experimentan las niñas y las
adolescentes de la región y pretende aportar a la discusión sobre políticas que busquen eliminar todas las
formas de discriminación que les afecten. Para ello, se adopta una perspectiva enfocada en las
vulnerabilidades específicas que niñas y adolescentes enfrentan, reconociendo la diversidad de sus
identidades e identificando las barreras que es necesario derribar. Esto es un imperativo, por una parte,
para su ejercicio de derechos, la adquisición de activos y acceso a oportunidades y la construcción de su
autonomía y ciudadanía, y por otra parte, para el desarrollo social y económico de los países en el presente
y futuro, comprendiendo que las desigualdades que se padecen desde la infancia, además de ser fuente de
injusticia en esta etapa de la vida, se proyectan y amplifican hasta la edad adulta. La información que se
presenta busca aportar al diseño de políticas públicas pertinentes y eficaces que permitan garantizarles la
realización de sus derechos con miras a cimentar en la región un desarrollo con igualdad, más aún en el
contexto de la recientemente aprobada Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible (ONU, 2015).