El niño de primaria aprende a través del movimiento. Las experiencias que adquiere con la exploración, el juego y la interacción de su cuerpo con el entorno construyen la base de conocimientos más complejos.
En esta etapa, el niño perfecciona de manera paulatina los elementos psicomotores indispensables para consolidar la adquisición de la lectura, escritura y lógica matemática. Al mismo tiempo adquiere confianza, seguridad y valores, lo que implica un crecimiento en la relación que establece con niños de su edad y el entorno.

